Entrevista de Absenta Musical.com

Iván Torres :
La belleza poética de un músico errante
Este año 2010 marcará un hito importantísimo en la historia del blues en Chile. Uno de los exponentes más importantes del género en el país, un poeta de la contracultura y la autogestión, músico bohemio y errante que va sembrando el blues como notas de esperanza regadas por la carretera, el señor Iván Torres, junto al maestro de la guitarra Tito Pezoa, han unido fuerzas, talentos y energías, bajo un aura hermosa y sencilla, para lanzar el disco "Blues del Sur". Un trabajo que sin duda alguna marcará un punto de inflexión en esta incipiente pero nutrida escena blusera criolla.
Tuvimos la oportunidad de conversar con Iván Torres, momentos previos al lanzamiento de su disco en el Bar Altazor, y nos habló sobre su trayectoria, del desarrollo de este disco, del blues y de la vida...
Iván, nos gustaría que nos contaras cómo fue el proceso de "recomposición" de los temas clásicos de tu repertorio, junto a Tito Pezoa.
Ese proceso no ha cambiado, siempre estuve como boy scout, preparado, "siempre listo", para cuando tuviera la posibilidad de grabar un disco como el que grabamos hoy día. Un disco que, yo por lo menos, no había llegado a esos niveles, porque el disco está muy bien hecho, está muy bien grabado y bueno, cuando venía un disco de estas características yo dije "aquí tengo que elegir las mejores canciones".
Aquí hay canciones que vienes desde Zapatilla Social Blues...
Sí, y eso sigue. Igual Zapatilla en el fondo soy yo, mientras exista yo, Zapatilla Social Blues sigue, de hecho si yo cuento cuántas formaciones ha habido en Zapatilla, son al menos cinco y cada vez con músicos de más nivel, ha sido un cuento ascendente.
¿Cómo se ha dado esta colaboración con Tito Pezoa? ¿Interpretar estas canciones con él? ¿Grabar con él? ¿Crear con él?
Es que fue mágico. Tito Pezoa es un maestro de la guitarra, para mi es el mejor guitarrista que hay, de rock y de blues en Chile, y tenemos la suerte de ser del barrio de Gran Avenida y de repente cuando iba a cambiar un cheque me topaba con él, a la salida del banco, weas fortuitas. Ahí conversábamos, él tuvo un accidente, tuvieron que operarlo, tuvo que dejar la música por mucho tiempo, eso lo hizo cambiar un montón de cosas en su vida y nada, cachó que estaba débil no más, quería volver a tocar y por ahí me aceptó la invitación de tocar conmigo y el 12 de Noviembre del año pasado (2009), armamos la banda Zapatillas que hasta hoy existe, eso fue para el Festival de Jazz de El Bosque. A mí me llamaron porque necesitaban a Zapatilla Social Blues y yo no tenía banda en ese momento, había desarmado la banda anterior porque yo tenía otras expectativas con el cuento y hoy con un disco como éste, me doy cuenta de que no estaba equivocado.
Entonces tiene que ver con eso, al menos yo no he dejado nunca de estar preparado mentalmente para esto, entonces a la hora de hacer canciones, a la hora de armar un disco como éste, elegí el 50% de canciones que son clásicas, un par de canciones de otros músicos que yo admiro, por su composición, que son Carlos Barrales y una banda de Valparaíso que se llaman Pescado con Agregado, que tiene algo que lo hermana con lo que yo hago, habla de la identidad que tiene que debe haber a la hora de componer. Estamos hablando de blues y el blues ni siquiera es nuestro, entonces yo no me puedo hacer el gringo, porque con mi apariencia tampoco clasificaría, no sé hablar en inglés, no entiendo las canciones en inglés, puede que me gusten, pero no entiendo y de hecho la mayoría de las veces me llevo tremendas decepciones cuando leo los subtítulos, porque yo pensaba que los locos eran más poetas a la hora de escribir una canción. Y ahí está el caso de Barrales que tiene un alto vuelo poético, a la hora de hacer la síntesis de una canción que hable de nuestros códigos, nuestras leyes, de nuestra chilenidad. Nosotros no vamos a poder ir a vender blues a los gringos, a no ser que lo reciclemos y lo armemos de nuevo. Y muchas veces tocando se llena de gringos, y quedan locos, no pueden creer que acá haya gente haciendo blues y de ese nivel. Ahora ellos no entienden lo que decimos nosotros.
Claro, en el fondo tomas el concepto de la música foránea, pero le incorporas la identidad chilena y las letras son una cosa muy cotidiana también.
Aparte. Yo no creo en eso, no creo que sea un tipo iluminado, si algo tengo es ironía, el humor, a lo cotidiano puedo buscarle segundas y terceras lecturas. Busco la cosa que te muestre la realidad, pero no haciéndote llorar, si no que tratando de hacerte reír.

De hecho, yendo al tema de las letras... uno asocia el blues con una cosa melancólica, pero en tus letras hablas de "Satánico al peo", "Yo los cago a todos" y tiene mucho de humor.
Es que tiene eso. Lo que pasa es que yo viví mucho tiempo haciendo café concert humorístico, entonces yo hice montones de canciones "pela cables". A la hora de componer, puede ser que de repente, me salga una canción bonita, pero yo creo que más que eso, soy un tipo que trata de contar historias de ahora.
Volviendo al disco... ahí hay dos canciones nuevas que nadie conocía. Una canción la había terminado como dos días antes, fui donde el Tito y le dije "mira, hay dos temas que no pueden quedar fuera" y tiramos dos temas nuevos que ni el Tito conocía, ni yo mismo sabía muy bien cómo iban a sonar, así es que las armamos la noche anterior y al otro día estábamos grabando, y si me preguntas, son las canciones más logradas, porque son nuevas y tienen todo un componente... ahí hay una canción que se llama "El Yin y el Yan", que habla de la bipolaridad, montón de gente que un día te dice una cosa y al otro día te dice otra, yo como weón viejo diría que antes existía la "gente cuerda" y los "weones raros" y no había mucho más.
Ahora podemos hablar de bipolaridad y ese tipo de términos.
Claro y te cuento que dentro de la bipolaridad tiene que haber también un escalafón de bipolares y entonces, tratando de entender este cuento yo hice este tema.
Otro tema nuevo que terminé poquitos días antes, fue una canción que comencé cuando fui a tocar a Punta del Este y yo estaba sentado ahí en la tarde, en Punta del Este, no había mejor locación y dije "¿Y qué mierda estoy haciendo aquí? ¿Cómo llegué aquí?", me impactó ese cuento, entonces empecé a escribirla y durmió un buen rato, entonces cuando ya teníamos fecha de disco y habíamos echado a andar el cuento, yo empecé a buscar. Dentro de las canciones nuevas que a mi más me gustaron, estaba "El tour de la locura", que la tuve que terminar para poder incluirla en el disco, pero esas son las dos canciones nuevas del disco.
La otra canción es una que a mi me gusta mucho, que es de un amigo que tengo en Mendoza, Roberto Fiat, es un tema que se llama "No es que quiera recordarte" y este compadre también tiene esa ironía fina de dar vuelta la realidad y mirar la cosa triste con un poco... (piensa)
Darle una vuelta de tuerca...
¡Claro! y tiene una cosa positiva, en el fondo yo la canto bien triste, pero si tú la analizas y como diría un argentino, es una joda, un chiste.

Si vamos al tema de la identidad y del concepto, esto es como una postal... es una postal de blues chileno, esto es un sobre (haciendo referencia al arte del disco)...
Sí, lo que pretendemos con este disco, es que sea una carta sonora. De hecho, hoy pasó un amigo y se fue con un disco a Paris, dijo que no podía no llevarse el disco y la idea es que vaya a donde yo nunca voy a poder llegar. Que viaje como una carta de correo, revindicando el correo antiguo que te llegaba con un cartero. De hecho, el disco es una estampilla, con timbre de correo, y a la hora de ponerle una imagen, nosotros tenemos un país maravilloso, pero que los gringos saben valorarlo más que nosotros. Por ejemplo esto es el volcán Villarrica, el lago Villarrica y el camino.
Es lo que pasa, cuando te levantas en la mañana, tienes una cordillera hermosa, pero como está ahí todos los días no te das cuenta, tiene que venir una persona de afuera que no tenga esa cordillera hermosa, para que la notes.
Claro, ahí te das cuenta. Entonces a la hora de componerlo, de darle un concepto al disco, tenía que ser con el sur, tenía que ser con mostrar lo que nosotros somos, bien complejos. Y la gracia que tiene este disco, es que no es solamente blues, hay trova, hay rock, hay jazz, hay una mezcla de montones de cosas.
Apuntando un poco ahí, a lo que fue la producción del disco, entiendo que el proceso de grabación fue hecho de corrido en una sola toma, excepto segundas tomas para baterías, arreglos ambientales, etc. ¿Por qué se optó por este método? ¿Qué se quería lograr?
Wow! Es que este disco, en el fondo fue un reto, fue un gallito que nos pegamos con el amigo que nos invitó, que se llama Ramón Freire, que es más que importante en este cuento.
Ramón Freire, como el personaje histórico...
Claro, de más... de hecho él es descendiente de Freire.
Yo creo que Ramón en el fondo, admiraba tanto a Tito Pezoa, como lo admiro yo y tiene una gran admiración por lo que hago, por mis letras y la forma en que yo canto, entonces cuando nos vio juntos, no pudo no seducirse. Nos fue a ver tocar aquí en frente (un local frente al Bar Altazor), que estábamos tocando con Tito Pezoa y el mejor armónica que hay en Chile, Gonzalo Araya. Hicimos el primer show, una tanda como de una hora y paramos y me pesca y me dice "Oye Iván ¿Tú tienes un disco?", le dije que no y me dijo "Ya, ahora lo tienes". Yo sabía que el loco era productor, tenía estudio, tenía todos los materiales para hacer un disco y aparte tenía la experticia, porque él enseña sonido, tiene una academia de música, es un tipo que vive en la música. Entonces yo le dije a Pezoa "Mira, nos ganamos un disco" y de ahí debe haber pasado mínimo un mes, que yo no pesqué y él tampoco pescó. Entonces cuando lo llamo le digo "¿Todavía sigue en pié lo del disco?" y me dijo "Pero claro, si te estoy esperando", programamos una reunión para un lunes y ya el miércoles siguientes estábamos metidos en estudio. La idea de este tipo era hacer un registro, que según él, era único por cómo se planteaba, él quería hacer un dúo, quería el dúo de guitarras y las voces, grabadas en primeras tomas. Grabamos 18 temas, partimos como a las once de la noche y terminamos a las cinco de la mañana y la gracia es que salieron... si te digo, ahí no hay correcciones, la voz que puse en ese momento, quedó tal cual, mi guitarra quedó tal cual, la guitarra del Tito exactamente igual, no se movió nada. Después cuando teníamos las copias para escucharlo y elegir las 10 canciones que clasificaban de las 18, yo las escuchaba y decía "a esta weá le falta, no una batería, si no una percusión chiquitita, minimalista", que mantenga un espíritu unplugged, acústico, por más que tuviera una guitarra eléctrica, pero que tuviera un espíritu... no como de la gran banda (haciendo gestos de grandiosidad), si no una banda, a lo mejor, la "gran banda", pero sutil, haciendo lo que es más difícil de hacer en todo orden de cosas, que es la sutileza, lo fino del cuento.
Días después, Tito se metió a grabar los bajos y cambio al toque. Le decía "Tito, ¿viste? Ahora con los bajos, aquí le falta una percusión", y nos conseguimos un percusionista, metimos a Billy Benz, el baterista de Zapatilla, el mejor batero de blues que hay en chile y bueno, lo demás es historia nomás.
Ahora si tú dices "¿Esta es una forma de grabar un disco?", ¡no!, no es una forma de grabar un disco, fue un reto desde que nos echamos a andar, porque nos sorprendíamos por lo que habíamos logrado ¡Cómo sonaba!
El tipo, aparte de tener... por ejemplo, mi guitarra pasaba por un amplificador, mi voz iba directamente a la mesa, pero había un micrófono ambiental, que pescaba todo, entonces si es que yo quería corregir algo, ese micrófono me lo iba a impedir, porque ya había grabado, era imposible que ese acusete nos dejara poder corregir algo, entonce quedó igual, tal cual. Después con el bajo y las percusiones, creció, terminó siendo un disco de banda.
Eso es súper destacable del disco, porque tiene la potencia y el clima de una presentación en vivo, pero la limpieza de un estudio de grabación. Es como una función ecléctica de lo que realmente es el blues hecho a la chilena.
Eso es. Yo creo que nosotros hicimos un cuento que no sé si tenga el talento para hacerlo de nuevo, honestamente, porque no fallamos ni uno. O eran tantas las ganas o era tanta la concentración y si tú lo analizas, hasta en un show, en algún momento se te olvida la letra, o fallaste un tono o llegaste tarde, pero aquí no, la cosa iba y estábamos grabando, que podía incluso eso haber sido algo que nos inhibiera, que nos hiciera cometer errores y no te digo que no los tiene, ¡claro que los tiene!, pero es parte de la música, es parte de la sesión en vivo, entonces es un disco que si lo hubiésemos grabado por pista, como se graban todos los discos hoy día, primero el baterista, después el bajista, el piano, la guitarra, los instrumentos principales y al final la voz, ¡así se graba un disco!, nosotros lo hicimos como se hacía a la antigua, a la orquesta le ponían un micrófono... como fue grabado Buenavista Social Club, por ejemplo, como que tiene ese espíritu, de la vieja escuela.

Volviendo a la identidad musical del disco, "Blues del Sur" es un álbum de raíces súper profundas, tiene olor a tierra, aparte de ese sonido cálido ¿Tú crees que con este disco se ha dado un paso más al definir un sonido de blues chileno?
Yo creo que sí y lo digo con total humildad y lo digo con orgullo. Para mi, hay un antes y un después, después de haber escrito "Blues del Sur". De hecho, el disco se llama "Blues del Sur", porque cuando hice esa canción, la hice en un viaje, una gira que hice a Temuco y Concepción y ahí se me ocurrió, viendo por la ventana, ahí empezaron a aparecer las imágenes que yo le pongo, son cosas que fui rescatando del paisaje. La hice mentalmente y cuando llegué a Concepción, no tuve tiempo y llegó el momento en que estaba en el escenario y dije "A ver, este tema para que me suene a mi, va a ser en Mi menor", y mentalmente me hice todas las pasadas que tenía el cuento y hablé con la gente, le expliqué que venía escribiendo una canción y se las mostraba escrita en un papel, pero que yo no la había probado con la guitarra y quería tocarla, la toqué y salió como si la hubiese tocado toda la vida, y ahí creo que hay algo que yo no manejo, creo que uno es una antena y en el fondo, puede que tenga un poder de decidir, esto sí o esto no, pero la emoción que produce una canción, cómo te envuelve, cómo te va atrapando, el poder decir "estoy componiendo una canción", es un proceso increíble y en este caso, es una canción que aparte salía con el agradecimiento y con la fe, de que ¡yo estaba en el sur!, si a mi me costó caleta que me llevaran a tocar para afuera. Hoy día no, hoy la cosa fluye, vengo del sur y ya tengo como 3 conciertos en el sur otra vez, hoy día ya puede que hasta sea normal, pero cuando escribí esta canción, estaba primero sintiendo que yo y que cualquier persona que se dedique a algo, cuando viajas a otra parte y te das cuenta de que la gente de allá, por ejemplo, lee Absenta Musical y hay gente que está de acuerdo con Absenta y cree que es necesaria, pero tienes que ir allá, tienes que conocer y escucharlos. Entonces escuchar tanta cosa, que gente común y corriente me ha dicho de lo que supuestamente yo represento, de lo que he hecho con mi trabajo, que aparte no ha sido otra cosa que tratar de ganarme la vida, porque aquí tampoco hay pretensión de creerme rock star, ni nada de eso, yo soy un obrero, que he ido más allá, cualquier persona se hubiese bajado pero qué rato. Yo soy un tipo que he dormido, no sé si les conté, en un parque en Buenos Aires, acostado sobre el estuche de mi guitarra para que no me la robaran, porque no tenía donde mierda dormir. Entonces cuando alguien es capaz de sobreponerse a eso, como norma, como ética, es jodido, no puedes bajar las banderas.
Modestia a parte, acerca de Iván Torres, cuando uno habla con gente como Gatillo Gerard o Claudio Ibarra, y le pregunta sobre referentes del blues, el primer nombre que sale es el tuyo ¿Tú te sientes como un referente de blues nacional?
No, no, no, no. Son amistosos, son muy buenos chicos estos nomás (en tono jocoso), me quieren mucho. Pero no, no creo que sea.
Mira, fuimos a tocar a un festival en Villarrica, con Tito Pezoa y en varios reportajes de lo que fue el festival, aparecía como referente "Los maestros del blues latinoamericano" y yo le decía a Tito "¿En qué momento pasamos a ser los maestros del blues latinoamericano?", es eso... de partida yo soy autodidacta, el Tito estudió música, pero yo no, yo creo en la emoción, creo en lo que la música puede producir en la gente y yo creo que mi música sirve para dar alegría, para sanar. Cuando me subo al escenario, no me subo esperando que toda la gente piense que soy "seco", yo lo único que pretendo es hacerlos sonreír, pensar, que sepan que están ante algo que tiene un poder de sanación, que te da el humor bien intencionado, bien dirigido, y un humor de nosotros, sin caer en flaiteríos, sin caer en la ordinariez, sin faltarle el respeto a nadie, que eso es bien delicado.
Tú hace un tiempo, nos contabas que después de estos 20 años de carrera, aun te quedaba una deuda, que era una deuda contigo y con el público, que era sacar un disco bien hecho ¿Con "Blues del Sur", esa deuda está saldada?
Sí, totalmente. Yo creo que "Blues del Sur" para mí es el sueño del pibe. Un disco que no me costó un peso, me pescó un productor que creyó que yo era genial y que puso todo un estudio, estuvo cuarenta días trabajando la post producción, para que suene como suena. No fue un disco grabado, que en un par de días estaba listo, acá hay un montón de cosas, es como grabar un disco como estrella de rocanrol, así de simple. Este es mi certificado de músico, "yo soy músico, grabé este disco" y este disco me hace sentir orgulloso, porque tiene algo que lo distingue de muchas cosas que yo he escuchado, incluso de cosas que yo mismo he grabado, esto tiene calidad, está bien estructurado, bien pensado, bien ejecutado.
Yo estaba en deuda, como te decía, porque yo era "el rey de los discos en vivo", porque no había otra posibilidad. Pero un disco en estudio, es otro cuento, el 50% depende de los músicos y el otro 50% depende de quién está detrás del disco, lo pasteriza, le pone perillitas, lo va dejando como tiene que ser.
Y para finalizar ¿Qué se viene para el futuro? ¿Continúa esta dupla Iván Torres y Tito Pezoa?
Yo creo que sí, pero tanto Tito Pezoa, como yo, somos independientes totalmente, él tiene sus proyectos y yo los míos también, nos juntamos en algún momento histórico e hicimos esto, de hecho, este proyecto de este disco no significa solamente este disco, tenemos un disco que terminar en primavera con los ocho temas que ya están grabados y ponerle unos cuatro temas más y ya tendríamos un segundo disco, porque ya más del 80% del disco está listo y sería estúpido dejar ese trabajo botado.
Entonces, claro, ésta es la partida. Cuando nos dimos cuenta de lo que habiamos hecho con Ramón, nos pusimos a conversar y dijimos, "Vamos a hacer tres discos, en el fondo, vamos a hacer este disco, vamos a hacer el que viene y después vamos a hacer el disco de banda", después vamos a grabar, tal como grabamos esto, pero ya con banda completa, en estudio todos los locos mirandose, todo cableado, de una, primeras tomas, igual...
Muchas gracias maestro.
No, gracias a ustedes. ![]()
:: Entrevista realizada por Felipe Suárez y Tilo Nurmi.
http://www.absentamusical.com/jul-2010/entrevista-ivan-torres.html

